Llegué a saltar en una patita cuándo supe que venían los Pet Shop Boys a Chile...Lo primero que hice fue asegurarme de que la información fuera verdadera y no una broma de la "Chica"...mi "Amiguis", así que me metí a la página de Ticketmaster y verifiqué la información...¡Claro!, el día 7 de octubre en el Arena Santiago a las 21:00 horas...Bien!.
Sí!, necesito ir...la verdad es que me hace falta soltar un poco de adrenalina, ver luces y escuchar música bien fuerte, porque la semana comenzó un poquito densa, además de ciertos problems con los muchachos de la escuela (más que con ellos que son un amor...es con los apoderados...a veces son demasiado salvajes con los castigos y enojos)... Esas cosas me bajan a lo profundo y me cuesta mucho tirar pá arriba de nuevo, asique la noticia del concierto de los Pet se viene de perilla...¡Fantástico!.
Ahora...surge el otro problem...el imprevisto...
Se supone que íbamos con la chica al concierto, pero mi socia tuvo un par de complicaciones...eso significa que no podrá ir... y de los que conozco... a nadie le gustan...buuu!, asique tengo 2 entradas y 7 días para buscar acompañante....haremos el intento, después de todo, la invitación no es mala...
Un temita... y ya publicaré los nuevos acontecimientos....este post es medio freack!
martes, 29 de septiembre de 2009
miércoles, 23 de septiembre de 2009
La lectura obligatoria...
Una de las cosas que más me costó superar fuermos esos temores mios...tan mios, que creo haber nacido con miedo, no sé... al rechazo, al abandono, al no entender situaciones....en fin, mil cosas.
Hoy me desperté más temprano de lo habitual, subí al rincón que tengo bien abandonado en mi casa y contemplé las luces que aún alumbraban las calles vacías y pensé... me carga pensar en algo a esa hora...uno se pone media profunda y siempre busca esas cosas que están guardadas en el último archivo de la memoria para sacarlas a relucir... La verdad es que llegué a la conclusión de que siempre sirvo para ser buena amiga, pero nunca para formar una relación un poco más formal. Es más, creo mantener con mis "ex", una relación de mucha confianza y buena onda.
Comenzar a buscar las explicaciones del por qué no fueron las cosas, es algo que ya hice en su momento... la Jenny (mi sicóloga), me dice que deje ir... que no me amarre más a esas preguntas, sino que deje ir, para que puedan venir las cosas que realmente son para mi. Me acordé del "Lolo", mi amigo de hace mil años...una de las noches en que estabamos conversando por MSN y yo andaba bien bajada, me mandó un archivo, el cual leí y re leí, al principio lo encontré demasiado radical, pero con el tiempo se transformó en una lectura obligatoria, cuando sin querer queriendo me suceden esas cosillas que le dan diferentes sabores a mi vida... Se los dejo:
Paulo Coelho
“Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.
¿Terminó tu trabajo? ¿Se acabó tu relación? ¿Ya no vives más en esa casa? ¿Debes irte de viaje? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente "revolcándote" en los porqués, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos porqué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!
Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros.
Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.
Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente...
El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú... Suelta el resentimiento. El prender "tu televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte lentamente, envenenarte y amargarte.
La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones?, ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.
Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida.
Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.
Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, porque te repito: nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate.
Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. ¡Esa es la vida!”
Hoy me desperté más temprano de lo habitual, subí al rincón que tengo bien abandonado en mi casa y contemplé las luces que aún alumbraban las calles vacías y pensé... me carga pensar en algo a esa hora...uno se pone media profunda y siempre busca esas cosas que están guardadas en el último archivo de la memoria para sacarlas a relucir... La verdad es que llegué a la conclusión de que siempre sirvo para ser buena amiga, pero nunca para formar una relación un poco más formal. Es más, creo mantener con mis "ex", una relación de mucha confianza y buena onda.
Comenzar a buscar las explicaciones del por qué no fueron las cosas, es algo que ya hice en su momento... la Jenny (mi sicóloga), me dice que deje ir... que no me amarre más a esas preguntas, sino que deje ir, para que puedan venir las cosas que realmente son para mi. Me acordé del "Lolo", mi amigo de hace mil años...una de las noches en que estabamos conversando por MSN y yo andaba bien bajada, me mandó un archivo, el cual leí y re leí, al principio lo encontré demasiado radical, pero con el tiempo se transformó en una lectura obligatoria, cuando sin querer queriendo me suceden esas cosillas que le dan diferentes sabores a mi vida... Se los dejo:
Paulo Coelho
“Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.
¿Terminó tu trabajo? ¿Se acabó tu relación? ¿Ya no vives más en esa casa? ¿Debes irte de viaje? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente "revolcándote" en los porqués, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos porqué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!
Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros.
Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.
Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente...
El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú... Suelta el resentimiento. El prender "tu televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte lentamente, envenenarte y amargarte.
La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones?, ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.
Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida.
Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.
Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, porque te repito: nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate.
Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. ¡Esa es la vida!”
jueves, 17 de septiembre de 2009
10 pasos al fracaso...

Tiempo ha pasado desde la última publicación en este blog, es tremendamente impresionante cuando uno empieza a leer hacia atrás y se da cuenta de que las cosas no han cambiado mucho... Bueno...en forma significativa, no quiero ser tan pesimista. Quizás estoy escribiendo por que tengo la necesidad de conversar un rato con alguien, quizás son los efectos secundarios del antidepresivo o quizás simplemente por que extrañaba escribir y publicar.
Estas semanas han sido bien extrañas, pensé que las cosas estaban fluyendo con toda la energía positiva del cosmos, pero la verdad que el encender inciensos y velitas de colores y aromas no han dado mucho resultado o probablemente dio resultado en su momento, pero este no perduró lo suficiente como para andar "Happy" por la vida.... Bueno... si anduve "Happy" y hasta bajaba la escalera de la casa con tremenda sonrisa, manejaba el auto con paciencia y prudencia cediendo mi turno a veces y sonriendo al que quiso adelantarme o no señalizó...Solo me faltaba estar en una colina verde y extender mis brazos a lo "Novicia Rebelde" y dar vueltas de alegría o correr por las calles dando pasos a lo "Billy Elliot"... absolutamente feliz... Pero entonces ¿Qué sucedió?... Vamos enumerando este vía crucis de mi felicidad momentánea:
1- Jenny, la sicóloga siempre me repite que debo ser yo...en todas las circunstancias, sin aparentar nada...solo ser yo...sin apurar las cosas, solo ir tranquilita por la vida...eso si, optando por las cosas que realmente quiero y no solo tomando lo que deja la ola... Obedecí...prometo que obedecí.
2- Conocí a un tipo encantador, un par de años mayor que yo (4 años más), padre soltero...eso era un buen punto, ya que yo también tengo un niño, por lo que podríamos comprendernos en ese aspecto.. Un tipo que no se complica la existencia, trata de ser feliz, trabajador y sumamente amable...además guapo.
3- Un mes de Invasión de mensajes telefónicos, llamados para ver cómo iba el día...se notaba una preocupación por mi, eso me encantaba, era como un pololeo de esos de colegio...en donde las cartas iban y venían... él demostraba su interés con invitaciones de aquí para allá... Iba a mi casa y todo excelentemente bien.
4- No me puedo quejar... todo un caballero (tan caballero que aún no habían besos ni nada por el estilo)... (No sé si eso es malo o bueno)...en fin..
5- Día jueves... llamado 1: ¿Nos vemos hoy cierto?... ¡Claro!, fue mi respuesta.
(mismo jueves)...llamado 2: ¡Te cocinaré pizza!...me queda espectacular!... mmm...¡que rico! respondí.
(Un poco más tarde) ... llamado 3: Sabes...mejor pido la pizza, se me hizo tarde para llegar a cocinar, pero te prometo que te sorprenderé con la elección... Hay algo que no te guste?.... ¡No!, respondí...encargala con tranquilidad.
(Al rato después).... llamado 4: Cuál es tu dirección?...casi doy la mia!!... Respondí a la información requerida.
(diez y media de la noche) Llega la pizza y él al mismo tiempo...él con una botella de vino en la mano y quejandose un poco del frío... yo con sueño... y hambre.
6- Después de buscar el saca corchos por cuarto de hora, logramos destapar la botella...brindamos y comimos... él tratando de acercarse y luego mantenía la famosa compostura...nos terminamos de beber la copa en el sofá...donde se acercaba y luego por un temor a no sé qué se alejaba...increíble!...una hora así más o menos...y yo... con sueño aún.
7- Y el beso cuándo?... bueno... creo que ya era hora...un mes saliendo juntos, con una tensión hormonal que solo Dios sabe...y nada!!. Él se acerca...un beso suave y después sale con la típica frase: Esto arruinará la amistad!... Pero por qué? respondí....en fin, me dio otro beso... Insisto, ya no seremos los mismos...la amistad se arruina cuando pasan estas cosas (Y yo por dentro decía: Aburrido!!...con voz de Homero Simpson)...
8- Siguieron los besos desesperados de su parte...¡vaya que estaba entusiasmado! y yo de paso logré quitarme el sueño de encima... Bueno, no solo el sueño...
9- Siguió este asunto de los besos desesperados e incontrolados...de ser tan sutil pasó a ser hasta brusco...me agradaba, pero no del todo (pero eso solo lo sabía yo).
10- Pasó el tiempo suficiente como para decir: ¡Hasta mañana!...o ¡Hasta más rato!, me sorprendí cuando me miró y me dijo: ¡Nos vemos amor! (pero no me dijo cuándo).... Desde entonces ya no hay llamados, ni mensajes y menos visitas o invitaciones... Nunca más supe de él.
Pienso en tantas cosas ahora... pero solo pienso, las respuestas ya no las busco... Las respuestas las entrega la vida a medida en que la vives...Pero lo que más extraño son esos días en que sabía que alguien se interesaba por mi y le preocupaba saber cómo era mi día...eso es lo que más extraño.
Sin duda la próxima vez, trataré de no acostumbrarme tanto a esas cosas... Y claramente no pediré pizza la próxima cita.
domingo, 8 de febrero de 2009
De vez en cuando busco alguna estrella y me pregunto que pasará en el universo...no me dura mucho...como cada noche tomo la manguera y riego las plantas del jardín...ya me acostumbré al sonido del agua cayendo sobre la tierra...al viento y las voces de la plaza cercana.
No hay nada más... la gente ya no está en las calles...todo se vuelve silencioso y oscuro y pienso en las veces en que deseé estar de ese modo que ahora me ahoga tanto...lo único que quería era salir de casa...irme pronto y vivir para no ver a nadie...todo se vuelve real...y así me quedo y ya no duermo...por que ganas no me dan y busco las formas de que este estado deje de influenciarme... pero es terco.
Y ya me cansé de escribir...
No hay nada más... la gente ya no está en las calles...todo se vuelve silencioso y oscuro y pienso en las veces en que deseé estar de ese modo que ahora me ahoga tanto...lo único que quería era salir de casa...irme pronto y vivir para no ver a nadie...todo se vuelve real...y así me quedo y ya no duermo...por que ganas no me dan y busco las formas de que este estado deje de influenciarme... pero es terco.
Y ya me cansé de escribir...
lunes, 22 de diciembre de 2008
Jo Jo Jo Jo Jo...... Viejito, podrías responder?

El sábado mi socio se levantó, le costó un montón meterse a la ducha, me pidió que un Max Steel le hiciera compañía, asique lo dejé. Le puse shampú en la cabeza y él mismo empezó a masajear su pelo, le cuesta un montón, el Eduardito tiene problemas motrices desde que nació, nunca ha podido hacer lo mismo que hacen los niños que tienen su misma edad, es tiezo como robot, cuando corre no flecta las piernas, cuando pinta mueve las 2 manos al mismo tiempo, la coordinación lo hace sufrir, se demora un montón en hacer una letra y nunca lo elijen para jugar a la pelota. La otra vez me dijo: Mamá... podrías entrenarme para jugar fútbol (en su idioma, porque también le cuesta modular y pronunciar bien). Los niños nunca me elijen porque soy muy malo...- y me sonrió, el Eduardo rara vez se enoja, asique no me quedó otra que ser su directora técnica y enseñarle a patear el balón... al otro día en la tarde me cuenta que metió un gol.
Cuando terminé de bañarlo lo envolví en una toalla y lo llevé a su dormitorio, le dije que él debía vestirse solito, que tenía que ser capaz...que él podía y con sus ojos chinitos me dijo que bueno. Mientras él hacía eso me fui derecho a dejar un par de regalos al árbol de navidad, era lo que él había pedido en una tarjeta, recortó un camión de soldaditos que había en una revista, estuvo toda una tarde tratando de escribir, hasta que lo logró... él quiere el camión porque vio que en la película Toy Story aparecían algunos de ellos y la verdad que se pegó con la historia, ya tiene al astronauta y ahora le falta solo al flaco comisario...veremos que pasa con eso. El Edu pudo vestirse solo y hasta quizo peinarse con los pelos parados (me dijo que así se peinan sus compañeros), cuando echó un vistazo al árbol notó los paquetes, me preguntó de quién eran y se asomó revisando con la vista...¿es para mi?- me dijo- y antes que le respondiera me dijo ¡Siiiiiii!... ¡Sale la E de Eduardo!, se dió vuelta y corrió hacia mi... corrió flectando las piernas...corrió y saltó tirándose a mis brazos... nunca había saltado con esa energía, me abrazó y se puso a llorar...- mamá- (me dijo), no estoy llorando de triste, solo estoy emocionado, y siguió sollozando. Se me pusieron los ojos rojos, me dio una corriente en el cuerpo, me alegré tanto de verlo así. (pero no había nadie más con quien compartir la alegría)... era un regalo solo para mi.... Mamá está aqui!
Quiero... más que nadie y más que nada que mi socio siga avanzando, que siga demostrándome que puede, también quiero esta navidad poder compartir estas alegrías... tener la oportunidad de al fin sonreírle a un cómplice de todas mis locuras.
Feliz Navidad a todos!
jueves, 11 de diciembre de 2008
Renacer.
El hermano de Roberto (mi alumno) fue acuchillado hace una semana, tenía 18 años, pero demostraba en apariencia unos 15 o 16...no más. Consolar a un niño de 10 años es tremendamente difícil, sobre todo cuando abre sus bracitos delgados y se aferra a ti, más difícil es calmar a los otro 43 niños de 10 años que lloran amargamente por lo que le sucede a su compañero de curso...su compañero de juegos, socio...amigo. Eso es lo que me ha pasado en este último tiempo, creo que es una muestra de que a veces nos quejamos de situaciones que vivímos o no vivímos (Quizás yo soy un ejemplo de esto), pero a la vez esto también es una gran experiencia, en donde uno valora más lo que tiene y se siente con más fuerzas que nunca...asi es, hoy me siento con más ganas que nunca de vivír...y no de empezar todo de nuevo, sino de retomar lo vivído y agregar más situaciones a mi vida.
Los niños de mi curso cada día me sorprenden y eso hace que de algún modo piense que hice un buen trabajo con ellos... Soy una persona capaz de entregar amor...estoy viva...Puedo dar seguridad a otros.
Hay una sorpresa... Quizás alguien también sea capaz de entregarme amor a mi... tal vez, pero lo que no puedo negar, es que ahora me siento capaz.... Ya quiero y siento seguridad de dejar que aquel entre a mi vida... Ya me hace feliz!.
Los niños de mi curso cada día me sorprenden y eso hace que de algún modo piense que hice un buen trabajo con ellos... Soy una persona capaz de entregar amor...estoy viva...Puedo dar seguridad a otros.
Hay una sorpresa... Quizás alguien también sea capaz de entregarme amor a mi... tal vez, pero lo que no puedo negar, es que ahora me siento capaz.... Ya quiero y siento seguridad de dejar que aquel entre a mi vida... Ya me hace feliz!.
jueves, 20 de noviembre de 2008
987...Aromas.
No he muerto (aunque ganas me han dado a veces), pero se me van rapidito, parece que sentarme en el gran sofá mientras cuento algunos detalles de mi vida me ha servido, aunque Roberto (el terapeuta) a veces me mira con cara de asombro... es verdad, a veces agrego un poco más al asunto, pero si no fuera así no tendría esa "Chispa"... la misma que sale por los ojos de él... la misma que hace rato ya no siento... y todo se vuelve tan monótono, tan uniforme...lo mismo del martes, pasa el miércoles, el jueves o el domingo....las ocho de hoy son igual a las de ayer y aqui estoy, desobedeciendo a la tarea que me dejó el especialista:"Desintoxíquese un poco...sea amable con usted y vuelva de donde está...vuelva a lo real" y de una me quitó todo contacto con computadoras, msn, facebook, google talk, etc, etc.... Si quieren saber de usted la llamarán...la buscarán. Resultado: 0 mensajes de texto, 0 llamados telefónicos, 0 visitas a mi casa, 0 invitaciones, 0....0....0...
Estos días de eterna soledad he tenido varios reencuentros con mi pasado... imágenes que se asoman desde lo profundo...aromas... Es increíble, hoy escondida por ahí (como ahora suelo estar) sentí de pronto un aroma tan especial, era la mezcla de perfumes... la mezcla perfecta de mis 13 años con sus 15, el chaleco de hilos blancos, su lunar en la barbilla, mis manos nerviosas, sus ojos... y yo... reflejándome en ellos... ese aroma... el mismo del preámbulo de mi primer beso...el que yo quise, el que esperé...el que viví nuevamente por un par de segundos, por aquella brisa que me trasladó quince años atrás.
Las imágenes me invaden... pareciera que por más que escondo la cámara fotográfica la memoria se ocupa de mostrarme situaciones tan escondidas como mi amor propio.... Una once en casa de la abuela que nunca lo fue...un día cualquiera, tratar de mirar el sol a través del parrón recostada en la mesa del patio... el aroma a uvas...buscar el racimo perfecto y nombrarlo para mi, a pesar de que nunca llegaba a mis manos... Soy yo....sentada allí, recorriendo con la vista la gran pieza, imaginándo que algún día mi casa tendría escaleras... soy yo...escuchándo el silencio, que créanme, es más ruidoso que el que se imaginan....soy yo, ahora tras el teclado tratándo de contarte que nunca fui más, que en ocasiones desearía no tener memoria y enterrar las palabras que un día el abuelo repitió con voz quebrajada: "La soledad...hija... La soledad es lo peor que puede pasarle a alguien"...- Amado abuelo, a mis 9 años nunca pude entender que quisiste decir, vivías con nosotros...no estabas solo, pero ahora, veinte años después ni si quiera debo darle tantas vueltas a la frase...ya te entiendo tan bien.
Recuerdos...imágenes y aromas...miradas a un punto fijo... no hay risas, ni brillos, ni canciones....no hay amigos....asi era yo de pequeña, con recuerdos en donde no hay nadie más... aromas que solo yo puedo sentir e interpretar... Quizás el doc se enoje, pero hasta el momento aún no hablo con nadie virtualmente conocido...suspiro...
Estos días de eterna soledad he tenido varios reencuentros con mi pasado... imágenes que se asoman desde lo profundo...aromas... Es increíble, hoy escondida por ahí (como ahora suelo estar) sentí de pronto un aroma tan especial, era la mezcla de perfumes... la mezcla perfecta de mis 13 años con sus 15, el chaleco de hilos blancos, su lunar en la barbilla, mis manos nerviosas, sus ojos... y yo... reflejándome en ellos... ese aroma... el mismo del preámbulo de mi primer beso...el que yo quise, el que esperé...el que viví nuevamente por un par de segundos, por aquella brisa que me trasladó quince años atrás.
Las imágenes me invaden... pareciera que por más que escondo la cámara fotográfica la memoria se ocupa de mostrarme situaciones tan escondidas como mi amor propio.... Una once en casa de la abuela que nunca lo fue...un día cualquiera, tratar de mirar el sol a través del parrón recostada en la mesa del patio... el aroma a uvas...buscar el racimo perfecto y nombrarlo para mi, a pesar de que nunca llegaba a mis manos... Soy yo....sentada allí, recorriendo con la vista la gran pieza, imaginándo que algún día mi casa tendría escaleras... soy yo...escuchándo el silencio, que créanme, es más ruidoso que el que se imaginan....soy yo, ahora tras el teclado tratándo de contarte que nunca fui más, que en ocasiones desearía no tener memoria y enterrar las palabras que un día el abuelo repitió con voz quebrajada: "La soledad...hija... La soledad es lo peor que puede pasarle a alguien"...- Amado abuelo, a mis 9 años nunca pude entender que quisiste decir, vivías con nosotros...no estabas solo, pero ahora, veinte años después ni si quiera debo darle tantas vueltas a la frase...ya te entiendo tan bien.
Recuerdos...imágenes y aromas...miradas a un punto fijo... no hay risas, ni brillos, ni canciones....no hay amigos....asi era yo de pequeña, con recuerdos en donde no hay nadie más... aromas que solo yo puedo sentir e interpretar... Quizás el doc se enoje, pero hasta el momento aún no hablo con nadie virtualmente conocido...suspiro...
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